jueves, 29 de septiembre de 2011

RESERVA NATURAL WASNA TUNA EN BONANZA ATLÁNTICO NORTE.



Este proyecto tiene aproximadamente 200 manzanas de tierra, donde nacen los ríos Aguas Claras, Muru Was y Concha Urrutia, todos afluentes del río Bambana, principal abastecedor de agua del municipio de Bonanza. Además, ayuda a la conservación de bosques y al monitoreo o liberación de fauna.


Resguardo de fauna y flora
La reserva Was Tuna se localiza al suroeste de Bonanza, en el Atlántico Norte. Su nombre es de origen mayagna y significa: Donde nace el agua. Posee una extensión de 184.78 manzanas y se ubica a 774 metros sobre el nivel del mar. Allí nacen los ríos Aguas Claras, Muru Was y Concha Urrutia.
La plataforma continental de la Costa Atlántica nicaragüense concentra la mayor parte de los recursos forestales y acuáticos del país, sin embargo, éstos se encuentran amenazados por el avance de la frontera agrícola y la falta de alternativas económicas de las poblaciones aledañas.


Como una medida para preservar estas zonas y guardar el equilibrio del ecosistema local, hace tres años la compañía Hemco destinó parte de sus territorios para establecer un área de protección a los bosques y mantos acuíferos de Bonanza. Esto dio origen a la primera reserva silvestre de la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN.
“La propiedad está formada por un bosque primario, una mínima cantidad de matorrales y no posee ni ninguna área de pastoreo o potrero. Lo importante de esta reserva es que ayuda a la conservación de la cuenca del río Concha Urrutia, principal abastecedor de agua de la planta potabilizadora de Bonanza. Debido a eso, su protección es de gran importancia para la subsistencia de los pobladores del municipio”, expresó el ingeniero ambiental de Hemco Gregorio Downs. Esta reserva posee en su parte media una frondosa cascada con una caída de agua de seis a ocho metros. Su área boscosa resguarda una gran diversidad de fauna silvestre, como venados, guardiolas, pavones, lapas, osos perezosos, chachalacas, cusucos, monos congos, entre otros.

“El uso del suelo es cien por ciento forestal, y está compuesto por árboles de gran altura y un sotobosque cubierto de una diversidad de especies muy característica del bosque húmedo, como helechos arborescentes, rastreros, palmeras y herbáceas. Con esto se garantiza la conservación del recurso forestal, el cual es vital para la captación de humedad y el mantenimiento del caudal del río Concha Urrutia”, señaló Downs.

El corredor mesoamericano

Was Tuna pertenece a la Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua desde 2008. Según el Ministerio del Ambiente, Nicaragua cuenta con 54 reservas privadas cuya extensión sobrepasa las seis mil hectáreas.

Entre éstas destacan la finca Esperanza Verde, en San Ramón, Matagalpa, y Montibelli, en Ticuantepe. La Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, cuenta con Greenfields, en Kukra Hill, que abarca llanos de inundación, manglares, y bosque tropical húmedo de tierras bajas.

Estas reservas contribuyen al fortalecimiento del Corredor Biológico Mesoamericano, conservación de sistemas agroforestales, centros de investigación y monitoreo o de liberación de fauna.

Otro valor agregado son los servicios ambientales que producen, como la conservación de las fuentes de agua, producción de oxígeno, carbono, y ofrecen una alternativa económica a los pobladores locales. En su mayoría, las reservas silvestres privadas han logrado establecer un modelo de gestión empresarial que permite aprovechar de manera sostenible la diversidad biológica y mejorar la calidad de vida de los pobladores alrededor de éstas.


LIC:RENE DAVILA/ 28090011

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada